Este paseo se realiza únicamente en francés o en inglés. Esta página está traducida para que usted pueda elegirlo y reservarlo; el día de la salida, su acompañante se expresará en francés o en inglés, según lo que usted haya indicado en su solicitud.
Entre 1853 y 1870, Napoleón III y el barón Haussmann recosieron París en diecisiete años de obras. Las cuentas llevadas por el propio Haussmann, que los historiadores siguen discutiendo, dan diecinueve mil setecientos treinta edificios demolidos, unos sesenta kilómetros de vías nuevas abiertas a través del tejido antiguo, una red de alcantarillado que pasó de un centenar de kilómetros en 1850 a casi seiscientos, y unos ochenta mil árboles plantados. La magnitud del desplazamiento de población hacia los arrabales sigue siendo objeto de debate y no la ciframos. El resultado se ha vuelto tan familiar que ya nadie lo mira. Este paseo sirve exactamente para eso: volver a hacer legible el trazado, fachada a fachada, cruce a cruce, hasta que la ciudad deje de ser un decorado y vuelva a ser un proyecto, con sus decisiones, sus costes y sus expropiaciones.
El recorrido completo ronda los catorce kilómetros, incluidos los trayectos de ida y vuelta desde el punto de encuentro del distrito 7, llano de principio a fin: un terreno que la asistencia eléctrica hace cómodo. Se rueda de un cruce a otro sin forzar, se para al pie de los monumentos en lugar de bordearlos y se guarda el aliento para escuchar. Están previstas siete paradas, de la plaza de la Estrella a la plaza Vendôme, sujetas a las condiciones de tráfico, a las obras y a las medidas de seguridad del día, con tramos en los que el paisaje basta por sí solo: la avenida Foch y sus calzadas laterales arboladas, la explanada del Trocadéro frente a la torre Eiffel, los muelles a la salida del puente del Alma. La distancia exacta del recorrido elegido se le confirma por escrito.
El paseo está pensado para quien le gusta la arquitectura y el urbanismo, a los parisinos que quieren entender por fin el edificio en el que viven y a los visitantes que vuelven a París por segunda vez. Hay que saber montar en bicicleta y sentirse cómodo en el tráfico parisino: el recorrido transcurre por calles y avenidas abiertas al tráfico, con cruces amplios, filas de autobuses y de taxis, y travesías que exigen atención. Antes de salir están previstas una toma de contacto con la bicicleta y unas instrucciones de seguridad, y el ritmo se ajusta al grupo.
Tarifa orientativa de 65 euros por persona, impuestos incluidos, en paseo compartido, y de 80 euros por persona, impuestos incluidos, en privado, con bicicleta eléctrica y casco incluidos. Su solicitud no es una reserva en firme: el precio definitivo se le confirma por escrito antes de cualquier pago, al mismo tiempo que la fecha y el punto de encuentro. Cinco participantes como máximo por acompañante; si son más de cinco participantes, podríamos organizar un segundo grupo simultáneo, según nuestra disponibilidad; su viabilidad y su tarifa se le confirmarían por escrito.